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Preguntas que me hacen


Tengo las siguientes preguntas que me hacen muy a menudo, sobre todo por Facebook. Pensé compartirlos con mi grupo favorito y así resolver algunas dudas más:
Pregunta:
Me encantan tus fotos! Pero , no lo entiendo.  

¿Por qué una mujer hermosa e inteligente como tu desea estar con un hombre que ni siquiera puede satisfacerte en el dormitorio? ¿Cómo puede cuidarte fuera del dormitorio? ¿Por qué no estar con un tipo fuerte que pueda cuidarte dentro y fuera de la habitación?
Mi respuesta:
Es sencillo. Mi marido (o un esposo+) es un hombre super atento, inteligente y valiente. Él cree que las mujeres son superiores en el terreno sexual (estoy de acuerdo, jeje), y que deben ser libres, no deben tener limites, y le gusta cuidar y adorar a su compañera. Un esposo+ verdaderamente sacrifica mucho por su amor. La razón por la que pueden hacerlo es que tienen la capacidad única de interiorizar los celos y disfrutarlos positivamente al ver mi amor con otro hombre y finalmente convertirlo en placer muy intenso para sí mismos que es algo que la mayoría de la gente no entiende.


Así que este estilo de vida es absolutamente ideal. Tengo un esposo+ a quien respeto tremendamente y que se ocupa de mí de todas las maneras posibles incluso sexualmente . Al mismo tiempo, tengo la libertad y el estímulo para ser quien soy y tener sexo con quien desee.




 Pregunta: 

¿Pero no es celoso y no le provoca eso dolor?

La respuesta es sí, sigue siendo celoso. Es increíblemente doloroso y eso es parte del sacrificio que yo le valoro. Cuando tengo sexo frente a él, él lo disfruta y es menos doloroso, pero cuando tengo una cita fuera, él puede sentir celos si se siente sólo en ese momento. Por eso, comparto todos mis sentimientos, y mis aventuras con él, y nunca lo dejo abandonado.  

¿Por qué se sacrifican los esposos+?  

Pienso que por muchas razones:-Puede sentirse inferior a otros hombres y creer que sus esposas merecen más y mejor.-Puede tener el pene más pequeño y siente fustración de no poder satisfacer a su esposa por ello.-Puede no querer tener la presión de satisfacer a una mujer sobre una base regular, incluso si no se sienten inferiores o tienen el tamaño adecuado.- Casi todos ellos creen firmemente que las mujeres somos seres sexuales fuertes y necesitamos ser libres para explorar nuestro derecho dado por la naturaleza.-La mayoría de ellos se excitan  por la idea de un "porno" en vivo en su propio dormitorio donde están realmente enamorados de la actriz y saber que la actriz estará en sus brazos después de que el actor se haya ido.- Casi todos ellos tienen la increíble capacidad de convertir el dolor de los celos en placer (pero se tarda un tiempo. Imagino que de la misma manera que hay gente que disfrutar del dolor del sado.-La mayoría de ellos por muchas razones diferentes encuentran humillación al principio y eso les excita.

La pregunta que yo hago a menudo es:
¿nunca te has sacrificado en algo para el beneficio o la felicidad de otro? ¿NO has hecho nada ni has ido un día a algún lugar en contra de tu voluntad, por el hecho de que sabías que eso hacía feliz a tu pareja? Pues trata un poco de ello. La vida es  dar y recibir. 
Yo no me planteé nunca este estilo de vida. Cuando vi que a mi marido le excitaba, me lo planteé. Luego vi que lo sufría, y lo hablamos. Era un dolor-placer. A él le produce dolor pero por otro lado placer y eso me reconforta. 

Como he dicho muchas veces, la comunicación de la pareja es el "ingrediente" imprescindible en este tipo de relación, y conocerse muy a fondo como pareja. Lo último que deseo en este mundo es crearle dolor. Le amo, y no me planteo nunca poder quedarme enganchada de otro hombre, porque mi marido, me lo da TODO. 
Y eso no se puede mejorar.

El beso del amor infinito

Pocas veces lo he practicado, porque la mayoría de mis encuentros los realizo a solas con mis amantes, pero de vez en cuando, con algún amante de confianza, lo hemos hecho.

Mi marido y yo ya lo hemos bautizado como el "beso del amor infinito".

Un beso después de recibir a otro hombre en tus labios, directo con tu marido. Él acepta, en lo que yo denomino el beso del amor infinito, porque un hombre que acepta ese beso ya es fiel de por vida a ti.

¿Qué otra prueba necesitas?

Y por otro lado, ¿que otro marido podré encontrar mejor que él? El tiene mi amor infinito asegurado.

Gracias Manuel por la imagen. No acostumbro a poner imágenes, pero a veces, una imagen vale más que mil palabras.

¿No es cierto?




Juego de pareja.

A modo de experimento, Comparto este ejercicio/relato recibido que puede servir a modo de entretenimiento, idea, ensayo, fantasia, etc...
Ya me direis vuestras ideas, opiniones, variaciones o experiencias si lo poneis en práctica.

Alicia.





Juego de pareja.

Ingredientes:

1 marido (aspirante a cornudo)
1 esposa (aspirante a hotwife)
1 preservativo
Algo de Imaginación.

Primera parte. Se ha de hacer el amor como la pareja desee. No hay limites. El objetivo final es acabar haciéndolo con preservativo, o sea, que la previa puede ser libre. O fantasear que es un extraño, o lo que se quiera.
Cuando se acaba el hombre deja el preservativo lleno en el lavabo.

Segunda parte.
Después de un rato de la primera parte, y después de volver a calentar el ambiente:

  •  ella puede desaparecer y vestirse diciendo que tiene que ir a comprar, trabajar, etc. Cuando regrese deberá explicar al marido lo que le ha pasado (vestida como ella desee), y este deberá ver de cerca y limpiar el sexo de su mujer (con el rellenado del interior del preservativo recién incorporado).
  • el puede ir a comprar o salir de casa, y previo pactado, regresar a una hora o por mensaje recibido entrar en su casa, y encontrarse a su mujer en la cama "recién trabajada" por un hipotético amante o hombre que se ha encontrado (jardinero, fontanero, etc). Ésta le enseñará el resultado y él procederá a limpiarla de la manera que encuentre más placentera.


Hablemos de lo qué pensamos las mujeres sobre el sexo.

¿Qué deseamos las mujeres?

Aún hoy, la cuestión de qué motiva el deseo sexual de las mujeres sigue resonando. Se ha probado que las respuestas definitivas son esquivas. No hay sólo una.
Entendemos bastante bien lo que quieren los hombres. En general, su deseo sexual es ordenado, consistente, y estrechamente dirigido. Un hombre heterosexual es heterosexual. Si le muestras sexo heterosexual, su fisiología sexual y su deseo van a la vez. El sexo homosexual le dejará frío tanto física como emocionalmente. En los hombres hay un excelente ajuste entre la excitación fisiológica (medida por la tumescencia del pene) y el nivel de deseo. El éxito de la viagra demuestra la simplicidad del mecanismo masculino. La viagra no se dirige al deseo, pero funciona incrementando el flujo sanguíneo genital y permitiendo la erección. Aparentemente, esto es todo lo que se necesita. Si se alza el pene, el deseo está allí.
La historia de las mujeres es muy diferente. Al cuerpo femenino, según muestran estudios, le gusta todo, o al menos responde a todo (o bien no sabe lo que le gusta, como diría un cínico). La excitación fisiológica femenina (medida por la lubricación vaginal) tiene lugar en respuesta a ver casi todo tipo de actividad sexual: hombres con mujeres, mujeres con mujeres, hombres con hombres. 
Los investigadores canadienses Kelly Suschinsky y Martin Lalumiere han propuesto que este patrón de excitación inclusivo es una adaptación evolutiva. De acuerdo con su teoría"hipótesis de la preparación" la vagina se humedece ante casi cualquier pista de actividad sexual próxima con el fin de proteger a la mujer de daños en caso de violación o violencia sexual. Esta excitación no necesariamente está relacionada con los deseos sexuales, las intenciones o las preferencias de la mujer, ya que la misma puede sentir ira, asco y rechazo ante la idea de ser violada. 
De hecho, parece que a diferencia de los hombres, las respuestas objetivas del cuerpo de las mujeres no reflejan sus deseos mentales subjetivos. Esta es una razón por la que la Viagra no funciona para las mujeres. La preparación física no implica el deseo. Que una mujer pueda tener sexo no significa que quiera tenerlo.
¿Qué es lo que quiere entonces la mujer?
Esta cuestión  no es fácil de responder.
Por un lado, hay considerables evidencias de que las mujeres buscan y priman el sentido de intimidad y cercanía emocional con sus compañeros sexuales. La razón para esto parece clara y lógica biológicamente hablando. Al disponer de un útero para un feto cada vez, una mujer no consigue ninguna ventaja evolutiva obvia de la promiscuidad. Al no disponer de semilla que propagar, el sexo con más personas no resulta en más descendencia genética potencial. Más aún, las mujeres tienen más riesgos que los hombres de padecer violencia sexual y enfermedades de transmisión sexual, sin mencionar el riesgo único de embarazo. A las mujeres les conviene ser cuidadosas escogiendo sus parejas sexuales. Además, el orgasmo femenino se consigue de forma menos eficaz que el masculino. Las ventajas de disfrutar de sexo casual y anónimo son menores para las mujeres. Por tanto, es preferible que una mujer conozca bien a su pareja antes de tener sexo si desea incrementar sus posibilidades de placer y minimizar sus posibilidades de sufrir daños. A partir de esta lógica se sigue la afirmación de que las mujeres están bio-programadas para querer relaciones, no sexo. que necesitan una relación estable e íntima para sentirse excitadas y en consecuencia que están hechas para la monogamia sexual y el matrimonio. ¿Problema resuelto? Parece que me estoy tirando piedras sobre mi tejado, ¿no?
No tan rápido. En primer lugar, más estudios recientes muestran que las diferencias de género en el número de parejas sexuales se reduce o desaparece del todo si a las mujeres se les dice que están conectadas a un detector de mentiras y que la información que proporcionan será confidencial. En otras palabras, cuando una mujer se siente lo bastante segura o de otro modo obligada a contar la verdad sobre su conducta sexual, la historia que cuentan se asemeja a la historia masculina. Más aún, si las mujeres creen que no resultarán dañadas y que el sexo estará bien, su disposición a tener sexo casual se iguala con la de los hombres. La suspicacia femenina hacia las posibles infidelidades también puede ser deducida, de acuerdo con el trabajo del psicólogo evolucionista David Buss, a partir del mismo fenómeno de los celos masculinos, común a todas las sociedades y relacionado consistentemente con los miedos de los hombres a la infidelidad. Si las mujeres en realidad no quieren sexo fuera del matrimonio, ¿por qué son tan suspicaces y celosos? ¿Por qué poner señales de stop en una calle sin tráfico?
En segundo lugar, estudios recientes indican que la sexualidad humana está adaptada para la competición de esperma. En otras palabras, nuestro pasado evolutivo programó a las mujeres para buscar sexo con hombres diferentes en cortas sucesiones, y así hacer que su esperma compita inter-vaginalmente por el derecho a la paternidad. Por tanto, aunque las mujeres podrían no buscar la diseminación de ninguna semilla, sí que selecciona entre múltiples variedades de hombres. Estudios recientes indican que los objetos de la atracción sexual femenina varían con el ciclo menstrual. Durante sus días fértiles, las mujeres tienden a fantasear con hombres con altos niveles de testosterona que no son buenos candidatos para la monogamia, pero poseen genes masculinos saludables. Es difícil estimar cuánto actúa secretamente este impulso en las mujeres casadas, pero este tipo de “caza furtiva de semen” parece bastante normativo entre nuestros parientes primates.
Los hombres, por su parte, también están diseñados para esta competición del esperma. El biólogo Robin Baker (en un estudio muy profundo) de la universidad de Manchester averiguó, por ejemplo, que la cantidad de esperma que descarga un hombre durante el acto sexual con su mujer no depende del tiempo que transcurre desde la última eyaculación del hombre sino del tiempo que transcurre desde la última vez que tuvo sexo con su mujer. Si pasa mucho tiempo (incrementando las posibilidades de que la semilla de otros haya encontrado su camino en la vagina de su esposa), la eyaculación del esposo contiene más espermatozoides, lo cual incrementa sus posibilidades competitivas. El sexo después de una larga separación tiende a ser más intenso y prolongado. Esto es así porque los actos sexuales largos incrementan las posibilidades de que la mujer alcance el orgasmo. De acuerdo con la investigación de Baker y el biólogo Mark Bellis, las contracciones del músculo uterino que acompañan el orgasmo femenino ayudan a retener el esperma en el interior de la vagina y lo dirigen hacia los ovarios y la fertilización.
Más aún, las evidencias sugieren que las mujeres inician divorcios más a menudo que los hombres, y que se benefician menos del matrimonio que los hombres según medidas de salud, felicidad y riqueza. Adicionalmente, tal y como es bien conocido por psicólogos clínicos y consejeros matrimoniales de todas partes, muchas mujeres que se sienten cercanas a una pareja sentimental de cualquier modo no sienten pasión hacia ella. El investigador australiano Lorraine Dennerstein descubrió que el declive en la libido de la mujer a lo largo de los años adultos está fuertemente relacionado con la pérdida de interés sexual  en sus parejas de larga duración. Si la monogamia, la intimidad y la comunicación son los motores del deseo femenino, ¿por qué se esfuma su pasión en el matrimonio? ¿Por qué desean en secreto pastar en campos extraños? ¿Por qué no se benefician más del compromiso monógamo? ¿Por qué están tan dispuestas a romperlo?
A la luz de nuevos hallazgos de investigación, la antigua narrativa según la cual las mujeres desean relaciones más que sexo y por tanto están hechas para la monogamia, comienza a resquebrajarse. En su lugar, emerge una nueva narrativa en la cual el deseo sexual femenino es poderoso, flexible y complejo, incluso subversivo. Como evidencia adicional, la psicóloga del desarrollo Lisa Diamond de la universidad de Utah descubrió que muchas mujeres experimentan sus intereses sexuales como algo fluido y abierto, implicando en tiempos diferentes a hombres, mujeres o ambos. El investigador Richard Lippa de la universidad del estado de California ha descubierto que, a diferencia de los hombres, cuyo apetito sexual se estrecha a medida que aumenta, las mujeres sexualmente activas muestran una orientación crecientemente abierta. Las mujeres con libidos más altas tienen más posibilidades de sentir deseos hacia miembros de ambos sexos. 
Marta Meana, investigadora de la universidad de Nevada, ha argumentado de forma provocadora que el principio organizador de la sexualidad femenina es el deseo de ser deseada. Según su punto de vista, los intentos de los tipos delicados que piden permiso de forma muy educada puede que cumplan las expectativas de las políticas de género (trátame como una igual, respétame, comunícate conmigo) y con las preferencias de los padres, pero podrían entrar en un “coma sexual”, no a pesar de estas cualidades, sino a causa de ellas.
El deseo femenino, de acuerdo con Meana, se activa cuando una mujer se siente irresistiblemente deseada, no considerada de forma racional. La literatura erótica femenina, incluyendo las sombras de Gray, se construye sobre esta fantasía. El deseo sexual según este punto de vista no es “políticamente correcto” y no funciona de acuerdo con nuestras expectativa y valores sociales. El deseo busca el camino del deseo, no el deseo de la corrección. No descansa en el orden social sino en su negación. Esta es una razón por la que todas las religiones y todas las sociedades tratan de controlarlo, contenerlo, limitarlo y redirigirlo.
Marta Meana hizo que hombres y mujeres observaran imágenes eróticas mostrando contactos entre un hombre y una mujer, y siguió la pista de los ojos de los participantes. Descubrió que los hombres y las mujeres se fijan en aspectos diferentes del sexo. Los hombres miraron a las mujeres. Las mujeres miraron a ambos géneros igualmente. Se concentraron en la cara del hombre y en el cuerpo de la mujer. Lo que les excitó, aparentemente, era el deseo del cuerpo femenino, con el cual se identificaban, y la lujuriosa mirada del hombre que ansiaban.
En este sentido, argumenta Meana, pese a lo que se cree comúnmente, la sexualidad femenina es más auto-centrada que la del hombre. Dejando aparte el lamento de Mick Jagger (breve pausa que recomiendo), las fantasías masculinas se centran en dar satisfacción, no en recibirlo. Los hombres se ven a sí mismos en sus fantasías llevando a las mujeres al orgasmo, no a sí mismos. Las mujeres ven al hombre, consumido por una lujuria incontrolable hacia ellas, llevándolas hacia el éxtasis. Los hombres desean excitar a las mujeres. Las mujeres desean que los hombres les exciten. Ser deseada es el orgasmo femenino real, afirma Marta Meana, y en sus palabras resuena un tipo de verdad. Después de todo, ¿no deberían las mujeres sentir más celos de la mujer deseada que no puede llegar al orgasmo que de la mujer orgásmica que no es deseada?
Meana afirma que este aspecto de la sexualidad femenina también explica la prevalencia de las fantasías de violación en el repertorio de fantasías femeninas. Las fantasías de violación, tal como lo entiende, en realidad son fantasías de rendición, no anhelos de daño y castigo, que surgen del deseo femenino de ser deseada por un hombre hasta el punto de hacer que pierda el control. Según esta lógica, la fantasía trata realmente sobre la rendición voluntaria al hombre codiciado, en su incapacidad para detenerse a sí mismo, evidencia la suprema deseabilidad de la propia mujer.
De acuerdo con este punto de vista, el matrimonio monógamo sí funciona para las mujeres a un cierto nivel: proporciona seguridad, intimidad, y ayuda con los niños. Pero la monogamia, por otro lado, sofoca el deseo sexual femenino. Tal como escribió recientemente el avispado Toni Bentley, reflexionando acerca de un nuevo libro sobre este tema del periodista Daniel Berger: “Virtualmente no existe ningún problema sexual femenino, hormonal, menopausico, orgásmico o simplemente falta de interés, que no pueda resolver un nuevo amante”.
Al final, las evidencias acumuladas parecen revelar un elemento paradójico en el núcleo del deseo femenino, una tensión entre dos motivaciones en conflicto: por un lado está el deseo de estabilidad, intimidad y seguridad. Podemos imaginar la llama de una cocina de gas: algo controlado, utilitario, domesticado y bueno para hacer la cena. Por otro lado está la necesidad de sentirse total e incontrolablemente deseada, como objeto de la lujuria primordial masculina. Imaginemos una casa en llamas.

Eso quizás explica el deseo sexual femenino de unas veces querer sentirse amada y otras sentirse deseada sexualmente (conceptos muy distintos).

Espero haber aportado un granito más en ayudar a entender nuestra manera de sentir el sexo.
Personalmente el "sentirme deseada" me hace explotar. Ver las expresiones que puedo causar en los hombres es lo que realmente me enciende.



Un trío, ¿Estais seguros?

Compartir a tu pareja, entregar tu cuerpo y energía sexual con una  tercera persona puede ser un reto para todos los que están involucrados. Si te atreves a dar el paso, debes entender que es muy probable que en cualquier momento la relación entre los involucrados cambie. Se pueden presentar conflictos y dificultades en tu pareja una vez concluida la experiencia. Puedes llegar a sentir celos, inseguridad, angustia, desplazamiento y miedo de perder a tu pareja. ¿Te sentirías cómodo compartiendo a tu pareja con alguien más? ¿Qué pasaría si decides terminar con esta práctica y tu pareja decide continuar?


No es fácil compartir cara a cara las fantasías eróticas profundas con la pareja. Si tu intención es realizar la fantasía del trío busca el momento apropiado para revelar lo que sientes y piensas. Que tu pareja se sienta valorada y tomada en cuenta.

 

Es importante que sepas que al decidir compartir con tu pareja la entrada de un tercero en su intimidad esteis cómodos con tus valores y actitudes personales. Si no es así, no disfrutareis el momento y vivireis una situación de mucha angustia, culpa y auto reproche.

En tu fantasía sexual todo ocurre como tu quieres. Muchas veces la realidad no supera a la fantasía. La pareja llega al encuentro sexual con muchas expectativas.  Acuérdate que las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente. Eres libre en echar a volar tu imaginación. De visualizarte en un momento excitante con tu pareja y alguien más. Siempre es placentero.

¡En tu mente, todo se vale, no hay límites! Sin embargo en la vida real, no todo está bajo control y suele suceder que el haberte imaginado el momento y la situación perfecta no se concreta como lo esperabas. Tienes que estar abierto a que puede existir una gran decepción y fracaso. Me lo comparten muchas veces. 

 

El sexo tiene que ser consentido y deseado de común acuerdo. Debe existir una gran comunicación con tu pareja antes de decidir realizar un trío. Exprésale tus dudas, inquietudes y temores que pudieran suceder en el momento o al finalizar esta experiencia. La pareja debe siempre apoyarse, escucharse y más aún tratándose de una situación que involucre intimidad emocional y sexual. Siempre repito que se necesita mucha comunicación en la pareja para poder disfrutarlo. Si no existe este ingrediente, no sigais. El fracaso es seguro.


Es fundamental que como pareja hableis y decidais juntos quien conformará su TRÍO. Lleguen a un acuerdo si deciden incorporar a alguien conocido, desconocido, características físicas para que exista mayor compatibilidad sexual, etc.

Estos juegos siempre deben realizarse dentro de un común acuerdo, hablando primero de las situaciones que se quieren realizar y los límites, para que no haya malentendidos, molestias y nadie pueda sentirse ofendido o avergonzado en el acto. Como pareja juntos decidirán si está permitido el sexo oral, penetración o determinada posición.

Si decides llevar acabo el trío con tu pareja te recomiendo ampliamente vivir esta experiencia como algo físico, placentero y excitante. No intentes ir más allá de lo físico e involucrarte emocionalmente con el otro, al cortejar o hacer insinuaciones más allá de lo sexual. Esto podría ser un motivo para lastimar tu relación actual.

No puedes olvidar algo clave: ¡Utiliza protección! Ante todo se debe utilizar condón para protegerte contra enfermedades de transmisión sexual e infecciones.

El principio fundamental para pasar de la fantasía a la acción es NO HACER DAÑO, NI HACERNOS DAÑO. Si lo tienes claro, tú imaginación erótica no será una amenaza para ti ni para tu pareja, sino todo lo contrario, una fuente de placer un estímulo para su sexualidad.

Normalmente en la pareja se adquieren juegos de roles como fantasías. En los tríos también es posible y recomendable, aunque es difícil cuando no se conoce bastante al tercero.  

Espero lo disfruteis, tanto como yo.

Entendiendo mejor a las mujeres

Hoy os quiero hablar del comportamiento femenino, de por qué las mujeres parecemos tan complicadas a los ojos de los hombres y de por qué somos más viscerales y emocionales que ellos. Aclarar de antemano que no todas las mujeres son iguales, que cada una es un mundo maravilloso por descubrir pero que hay ciertas pautas que cumplimos la mayoría.
Comentar que esto no va a ir de por qué las mujeres no aguantan el fútbol o que nos encante ir de compras. Hoy comentaré los rasgos más generales del comportamiento de una mujer y cómo los hombres, por muy impotentes que se sientan, nos pueden ayudar. 
Por mucho que digan, biológicamente, cerebralmente y emocionalmente, los hombres y las mujeres somos diferentes. Usamos mecanismos y procesos cerebrales distintos, por lo que es normal que la manera de pensar y razonar sea diferente.
La mujer es una persona altamente emocional, para ella, dar y recibir amor es primordial en su bienestar. Un abrazo, un beso o una caricia puede transformar un día horrible en un día satisfactorio. Las mujeres expresan sus emociones y sentimientos hablando, necesitan charlar de ello y sentirse seguras, sentir que la persona que la está escuchando se preocupa de lo que le cuenta y le presta atención. Imaginemos la siguiente situación:
-Hoy estoy muy cansada, todo lo he tenido que hacer yo y nadie me ha ayudado. Me siento sola.
Si el interlocutor es una mujer, rápidamente sabrá que lo que necesita su hermana, amiga, madre, etc. es apoyo y comprensión. Pero si el interlocutor es un hombre, sentirá que le está echando las culpas a él, que no la ayuda lo suficiente y que es culpa suya por no apoyarla más. Esto hará que el hombre se sienta inútil y culpable, lo que supondrá un enfado. Pero no es así. Lo que la mujer necesita oír es esto:
-Es normal que estés cansada, has estado todo el día para arriba y para abajo. Hoy necesitas descansar un poco, ¿qué te parece si te hago un masaje o friego yo los platos? No estás sola, a mí me gusta ayudarte y apoyarte.
Son palabras bastantes fáciles, ¿verdad? Cuando una mujer recibe esta respuesta de su pareja, se siente amada, segura y satisfecha. Y unas palabras amables gustan a todo el mundo.
Las mujeres son personas muy intuitivas y saben cuándo una persona está mal. En un grupo de mujeres es común ver que si una está algo taciturna, las demás se darán cuenta en poco tiempo. Le preguntarán que le pasa y que si está bien. Y no es por cotilleo. La mujer que esté mal se lo contará porque para una mujer contar con apoyo es primordial. Las demás la escucharán y se interesarán por lo que está contando. Finalmente, le darán consejos o el típico “si yo estuviera en tu lugar…” que no es más que demostrar el cariño que sienten hacia esa persona, que se preocupan por su problema, que quieran ayudarla y no es por controlarla. Y la persona que está mal agradece esta atención y estos consejos, porque nota que sus amigas se comprometen con ella.
Si un hombre le dice a una mujer : “Te preocupas en exceso” ella se sentirá desmotivada, rechazada y anulada. Porque para una mujer preocuparse es sinónimo de querer, de amar y ayudar a la otra persona. Si en vez de esa frase se usase: “Creo que tienes mucho peso encima y eso puede estresarte. No te preocupes tanto, no cargas con esto tú sola, yo estoy contigo”, la mujer sentirá que todo ese amor y afecto que da sirve para algo y se sentirá realizada. Para la mujer es muy importante que se la valore, sobre todo su pareja.
¿Y qué pasa con los cambios de humor? ¿Por qué las mujeres generalmente tenemos cambios de humor bruscos? Estos cambios no se producen por arte de magia, siempre hay un comentario, un gesto, un detalle que nos hace decaer. La mujer es como una ola: si se siente querida estará en la cima, pero si se siente rechazada y humillada, bajará hasta el fondo del mar. Pero ella volverá a subir, porque no puede permitirse estar en el fondo. La mujer es una persona fuerte y decidida, aunque necesite mucho amor y atención, si no lo recibe, ella sola saldrá de ese pozo, pero no con la sonrisa y la amabilidad que suele demostrar. En el momento en que la mujer está con la autoestima alta (en la cima de la ola) dará mucho amor y cariño. Pero cuando la ola decae, ahí es cuando la mujer necesita que la abracen y que la besen. ¿Por qué? Porque ella siente que no hace más que dar y dar, y nunca recibe. Cuando la ola decae, estos sentimientos afloran y se siente estúpida por ser la persona que da siempre y que nunca recibe. Y por eso la ola cae. Cuando está en el fondo, con sus sentimientos negativos y pesimistas, si se siente querida y apoyada, volverá a subir bruscamente.
Esto es un mecanismo natural de la mujer que el hombre siempre intenta “arreglar”. Al no entender la ola, el hombre cree que la mujer tiene un problema y él intenta solucionarlo, cuando ella lo único que necesita es amor. Nada más. Si el hombre cuando escucha a la mujer en este estado, le dice lo que tiene que hacer, ella no se sentirá para nada escuchada, porque ella lo que busca no es una solución, es un abrazo de corazón.
Los hombres creen que las mujeres les necesitan para todo, pero no es así. La mujer con sentirse querida, apoyada y comprendida puede con todo. El problema es que los hombres por no saber las razones del comportamiento femenino, no saben qué es lo que tienen que hacer o a ellos dar tanto amor y muestras de cariño “no les sale”.
Decir que no todas las mujeres tienen que ser así y que hay hombres que se puedan sentir identificados con lo que he escrito. No tiene nada de malo. Al igual que hay mujeres que se pueden sentir identificadas con el comportamiento masculino, no hay por qué preocuparse.
Decir que la metáfora de la ola se ha sacado del libro de Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, de John Gray, que por cierto, recomiendo leer, tanto a los hombres como a nosotras.
Hasta la próxima.

Ideas

Se que cada vez tardo más en publicar aqui. Por favor, necesito ideas. Temas. Contestad aunque sea anonimamente que os interesa saber. En que os puedo ayudar.
Gracias.

Como Claudia eliminó la líbido de su marido sin saberlo.

Voy a compartir una carta que Claudia me ha hecho llegar. Despues de varios mensajes y tiempo, al final su vida se ha recuperado y con mayor vigor que antes, pero voy a compartir para evitar que esto le ocurra a otras parejas.

Hola Alicia.
Estoy destrozada por los acontecimientos que te quiero compartir. Tengo 39 años, mi marido es 10 años mayor y tenemos 2 hijos (y ya hemos decidido no aumentar). Ahora llevamos 8 años juntos. No soy ninguna belleza pero mi simpatía atrae a los hombres. Antes que mi marido tuve dos  relaciones más o menos serias que no acabaron en nada. Sexualmente me defino activa y abierta a experiencias, pero siempre dentro de mi pareja. 
Mi marido siempre ha sido muy fantasioso y siempre me ha comprado juguetes y siempre habla en nuestras relaciones. Yo le sigo bastante la corriente. Al principio me preguntaba por el sexo con mis anteriores relaciones, y lo disfrutábamos bastante, pero a mi me extrañaba, pero me gustaba ver como se excitaba.
Del ultimo año hacia aqui, las relaciones han ido bastante orientadas en siempre imaginar a un amante, o trios con dos hombres. Me regalo una pulsera con la palabra hotwife y me dijo que la llevara. Nunca me la puse. Hace poco tuvimos una discusión por ello, porque le dije que no me gustaba nada esa idea , y no me gustaba que lo disfrutara pensandolo. Hablamos, lo discutimos y ahi quedo. Me prometió que nunca volvería a decir nada al respecto. De esto hace dos meses. 
Desde entonces la chispa ha desaparecido. Note un cambio a peor en nuestros encuentros sexuales. Él apenas hablaba. Le noté distante. Un día que estaba sola (y preocupada) busqué información sobre "hotwife". Por suerte encontré tu pagina, que ha sido de las pocas que me informaron desde el punto de vista de una mujer. Te felicito por ello.  Tras leer varios articulos, primero entendí que mi marido no era un enfermo mental solitario. Eso me animó. Pero yo no estoy dispuesta a hacer nada fuera de mi matrimonio. No sé que hacer. ¿puedes ayudarme? Le amo y no me gusta verle asi.
¿que me recomiendas que haga? 

Claudia. (Tarragona).



Esta fue la primera carta, Le respondí. Hablamos, debatimos. Yo no traté de imponer nada. Al final su matrimonio se ha recuperado sexualmente. ¿Os gustaría saber cómo?

Tal como siempre he dicho, comunicación. Lo primero que vimos Claudia y yo era que su marido estaba frustrado ante la "no posibilidad" de que ella le pusiera unos "cuernos".

Curioso pero así es la vida. Le hice ver que no era un problema tan grande como a veces nos montamos, que nuestro marido se excite imaginándonos en acción con otros hombres. Al fin y al cabo, te imagina a ti y no a la vecina.

También le hice ver que aveces las fantasias no hay que llevarlas a la práctica, y con eso quise hacerle ver que muchos hombres disfrutan de imaginar simplemente, pero no necesitan verlo o que sea real. Con ello le quise dejar claro que ella no necesitaba tirarse a nadie si no lo quería, pero que no ocurría nada si le dejaba imaginar a su marido que ello ocurría, si ello le excitaba a él. Creo que el amor trata de eso, dar y recibir.

Alguna vez he dicho, aunque sea levemente, que a veces no hace falta llevar a la práctica las cosas para hacer que se disfruten. Tengo alguna amiga que eso lo hace muy bien. Ella se mantiene fiel, pero su pareja piensa que está continuamente en acción, y eso lo disfrutan juntos los dos.

Os quiero compartir la última respuesta de Claudia, para dar esperanza a muchas personas.

Feliz verano.

Alicia



Hola Alicia.
Tal como hablamos, lo hice. Hablamos abiertamente. Incluso lloramos, pero al final lo aceptamos. Él simplemente aceptó que yo no haria nada que no quiera. Me dijo que eso es realmente lo que queria él. Pero que tenía permiso para hacerlo con quien quisiera. No me atrae la idea, ¿pero porque negarle esa felicidad? De esto hace dos semanas. Nuestro sexo ha vuelto a vibrar. Le noto otra vez con ese brillo en los ojos.  El sabado salimos de fiesta y me puse la pulsera. Nadie me dijo nada. A él le excito solo el hecho de verla en mi muñeca. 
No espero dar el paso de tener relaciones con otro hombre, pero gracias a ti, hemos recuperado la chispa. Te seguiré leyendo por estar más al día. Gracias. Si tengo alguna novedad te la haré saber.
Un beso.
Claudia. 

Vence sus dudas y miedos

¿Por qué normalmente las mujeres somos reacias a aceptar la invitación del marido a entrar a este mundo?

 ¿Por qué ella no te pone los "cuernos" a ti, a pesar de que es lo que deseas?

PORQUE ESO ES  LO QUE QUIERES SER, ¿NO?

Por desgracia, las cosas que más valen la pena en la vida rara vez se obtienen fácilmente. De ahí que tengan valor.

La complejidad en este proceso es tal que no he escrito anteriormente un artículo como este, aunque es la pregunta más común que recibo (de los hombres). Espero poder ayudar con este artículo.

¿Cómo la convenzo? 

Para ayudarte a entender a tu esposa, voy a discutir las razones más comunes por las que las esposas se niegan o son muy reacias a tratar o incluso a veces discutir la idea de ser compartida o disfrutada con otros hombres.

Voy a suponer que tu, como el marido cornudo objetivo o esposo+, tienes una relación de confianza y de amor con tu esposa y que al menos habéis hablado de fantasías juntos. Si has hecho realidad cualquiera de ellas, mejor, pero al menos el haberte comunicado abiertamente sobre temas sexuales es muy necesario para todo este proceso. Sé que es difícil al principio, pero es necesario.

¿Por qué te dice NO aunque la idea tiene cierto atractivo para ella?

Incluso en el mejor de los matrimonios, las esposas casi siempre asumimos que tu deseas  la misma libertad que nos ofreces. De hecho, son muy propensas a asumir que esta es la única razón principal - y eso hace que se cierre en banda. Esto significa que siempre deberás demostrar tu idea de por vida, de que no deseas estar con ninguna otra mujer, que siempre serás fiel a ella, especialmente si ella tuviera un amante. Desde el principio, lo que tienes que conseguir es ayudarla a sentirse segura de que esta es la fuente de tu placer y que lo disfrutarás a través de ella. Que deseas disfrutar sexualmente pero únicamente a través de ella.

Las esposas también se preguntan si todo esto no será una estrategia para averiguar si ellas tienen un amante. Porque piensan que si admiten que tienen pensamientos o fantasías con otro u otros hombres, vas a sentirte traicionado y siempre pensarás que ella te está engañando. El tiempo, la comunicación y la confianza disiparán estas dudas.

Luego existe otro problema,
¿va en serio?

 ¿No es una charla simplemente de cama? Él no desea realmente que yo haga esto, ¿verdad?
Si el único lugar donde hablamos estas cosas es en la cama, ella es probable que piense que es sólo por hablar, fantasear y disfrutar un rato calentando la mente.

Este  juego de rol tiene que salir fuera de la cama, tanto en conversación o acción. Deberías poder hablar de esto en cualquier momento. ¿Cómo haces esto? Cuando estéis en público juntos, considera preguntarle a ella en secreto, entre los hombres que estén a la vista, si tuviera que  tener como amante cual elegiría? Cuando veáis una película con su actor favorito, obsérvala. Hablad de lo que le gustaría hacerle. El tema tiene que ser natural. Ella debe ver que a ti realmente te excita verla o imaginarla con otro hombre, y que no te entran unos celos desenfrenados. Tengo amigas que sus maridos se ponen histéricos si las ven hablando con otros hombres. Tú debes tranquilizarla con tu respuesta a eso. Debes ser, en acción, como si fueras su mejor amiga del instituto. Esa es la confianza que deberíais tener.

Si tu esposa no tiene razones para creer que otros hombres la encuentran atractiva, ella no se sentirá muy abierta al tema. Las mujeres si no nos sentimos bien con nuestro cuerpo, dificilmente nos dejaremos atraer por otros hombres. Tu primer objetivo tendrá que ser tomar medidas para hacer que ella se sienta atractiva y deseada por otros hombres.

Otra gran duda:

"Tú eres un gran amante, ¿por qué iba ella a querer dormir con otra persona?" (piensa)

Estoy segura de que le gusta más de un sabor de helado, ¿verdad?

El hecho de que ella disfrute con uno no significa, en absoluto que no pueda disfrutar con otros. A menos que ella haya tenido bastantes parejas sexuales para establecer realmente su habilidad como amante, ella no está realmente calificada para afirmar que no disfrutaría con otra persona más.

"Es muy peligroso."

Sí, el sexo seguro es muy importante, pero hay muchas maneras de asegurarlo además del uso de los condones, y la mejor de ellas es tener un marido comprometido que solamente tiene relaciones con su esposa. Las posibilidades de riesgo disminuyen considerablemente.

"Se está engañando."

El engaño es una violación de la relación. Al compartir juntos esto, ella está claro que no viola ninguna confianza. Además de esto, la proscripción de 'engaño' es un dictado religioso y para las mujeres criadas en un ambiente religioso, esto puede ser un problema importante, pero a menos que sea una vida fundamentalista, estoy bastante segura de que está ya decidida a hacer caso omiso de la Biblia '... honor y obedecer .... "a su marido, ¿verdad?


No me cansaré de repetir, la comunicación. Incluso para las parejas que se comunican razonablemente bien, la falta de comunicación puede ocurrir en este tema. Cuando dos personas con una historia juntas se comunican sobre un tema, es natural para que el mensaje se transmita a través de "filtros" de las experiencias colectivas compartidas con el otro. El resultado puede ser a menudo interpretar el mensaje en lugar de sólo escuchar a su valor nominal. Esta es una razón por la que aveces ayuda más a una mujer dudosa buscando información por ella misma, que ésta sea aportada por el marido.


  • SI lograis ir superando estas barreras y ella empieza a calentarse con  LA IDEA, recuerda que debes moverte fuera de la habitación en la comunicación.


  • Anímala a vestirse sexy; asume la responsabilidad de asegurar que se sienta atractiva tanto para sí misma, para ti y  para otros hombres.


  • Garantizale que ella tendrá la oportunidad de socializar; llevar a cabo y fomentar eventos sociales con amigos o compañeros de trabajo para que pueda comenzar a apreciar la sensación de estar casada, aunque ligeramente disponible.

y por último, pero no menos importante - hablen!

Hay tantas variables en este tipo de situaciones que realmente no puedo escribir sobre ellas de manera concisa . Pero como siempre he hecho, si me pides ayuda, seré genuina y estaré dispuesta a darte mis sugerencias como una verdadera oportunidad pero no para  perder el tiempo!

Siempre contesto, aunque a veces cueste por la vida misma. Y siempre trato de escribir y compartir artículos que puedan ayudar, tanto a ellos como a ellas, para que al final, que és de lo que se trata, seamos todos más felices.


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