Ultimos comentarios:

Las relaciones de larga duración

La mayoría de las personas en una relación romántica anhelan una vida sexual apasionada. Y al comienzo de la relación -la fase de luna de miel embriagadora o los días de exaltación temprana- el sexo apasionado suele venir fácilmente. Por desgracia, con el tiempo, como las rutinas en conjunto y otros asuntos urgentes captan nuestra atención. La pasión disminuye y la satisfacción sexual disminuye.
Esto sucede a muchas parejas, pero no a todas. Algunas parejas logran mantener sus fuegos ardiendo a través de sus muchos años de convivencia juntos. 

¿Cuál es su secreto? 

¿Qué los distingue de las parejas que han perdido su chispa? Esta pregunta es importante no sólo porque la mayoría de nosotros queremos que nuestra vida sexual sea satisfactoria y duradera, sino también porque la satisfacción en el sexo es una causa importante de satisfacción y estabilidad de la relación.
Según una investigación, un factor que afecta la satisfacción sexual a través del tiempo es la orientación de la relación de los miembros de la pareja -cómo cada uno de ellos ve sus interacciones. La investigación se ha centrado en dos enfoques en este contexto: la orientación del intercambio y la orientación de la fuerza común.
Las personas orientadas al intercambio tienden a pensar en la relación desde un "¿qué hay para mí?". Se centran en los aspectos como un intercambio al estar juntos y buscan dar sólo tanto (o tan poco) como lo que esperan conseguir. 

Por el contrario, las personas con una orientación de la fuerza común tienden a centrarse en las necesidades de los demás. Ellos hacen esto por amor y un deseo de mejorar la relación, no por obligación o miedo.
Es más probable que las personas con una orientación de la fuerza común sexual mantengan su entusiasmo sexual inicial a lo largo de una larga relación, principalmente porque están en sintonía con las necesidades de su pareja y encuentran verdadera satisfacción en satisfacer esas necesidades. Si su pareja considera que su orgasmo no es menos importante que el suyo propio, entonces su vida sexual será mejor, ahora y en el futuro.  

¿Estás en el grupo de la fuerza común sexual? Aquí hay una prueba rápida ofrecida por la investigadora canadiense Amy Muise que puede usarse para medir los niveles de la comunidad de la fuerza común sexual. 

Responde cada pregunta desde 0 (no) a 4 (extremadamente):
¿Hasta dónde estarías dispuesto a ir para satisfacer las necesidades sexuales de tu pareja?
¿Cuán alta es tu prioridad para satisfacer las necesidades sexuales de tu pareja?
¿Qué tan probable es que sacrifiques tus propias necesidades para satisfacer las necesidades sexuales de tu pareja?
¿Qué tan feliz te sientes al satisfacer las necesidades sexuales de tu pareja?

De 0 a 5 : Sólo piensas en ti hablando de placer sexual.
De 6 a 9: Tu prioridad personal está por delante de la de tu pareja.
De 10 a 12: Valoras bastante equilibrada tu placer personal como el de tu pareja.
De 13 a 16: Valoras el placer de tu pareja por encima del tuyo personal.


Otro ingrediente en la receta para mantener la satisfacción sexual con el tiempo es la salud física. El buen sexo puede suceder, como dicen, principalmente entre las orejas; Pero también sucede entre las piernas. "Todo lo que tienes es tu salud", dijo tu madre (y la mía). Y tenía razón, de nuevo, incluso con respecto al sexo. Un buen flujo de sangre (una función de la salud física) no es menos importante para el buen sexo que para una buena comunicación, porque el buen flujo sanguíneo hace posible la función sexual en hombres y mujeres.
En 2009, Julia Heiman, del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana y sus colegas, publicaron un amplio estudio en el que participaron más de mil parejas de cinco países (Brasil, Alemania, España, Estados Unidos y Japón) que mantenían relaciones de largo tiempo de más de 25 años).
En su estudio, los altos niveles de función sexual (erección para los hombres, lubricación vaginal para las mujeres, alto deseo y capacidad orgásmica para ambos) predijeron la satisfacción durante el sexo tanto en hombres como en mujeres. No es sorprendente que una mayor frecuencia de sexo reciente también predijo un aumento de la satisfacción sexual tanto para hombres como para mujeres. Los autores especulan que estos resultados pueden deberse al hecho de que los hombres insatisfechos cambian de pareja más a menudo.
Otro ingrediente importante en la receta para la sexualidad larga, apasionada parece ser los hábitos y los comportamientos sexuales específicos de los amantes. El Journal of Sex Research publicó recientemente un estudio de encuestas en línea que involucraba a una muestra de más de 38.000 parejas heterosexuales en relaciones de largo plazo (casadas por más de tres años con una edad promedio de 40 para las mujeres y 46 para los hombres). El estudio, dirigido por David Frederick de la Universidad Chapman de California, analizó los niveles de deseo, atracción y satisfacción sexual para determinar qué comportamientos diferenciaban a las parejas que seguían locas después de todos estos años de aquellas cuyas pasiones eran polvo al viento. Para evaluar los cambios en el nivel de satisfacción sexual a lo largo del tiempo, se pidió a las parejas que calificaran su nivel de satisfacción en dos momentos: los primeros seis meses de la relación y el día de hoy.
Como era de esperar, una gran mayoría (83 por ciento) de los participantes reportaron una alta satisfacción sexual en los primeros seis meses de la relación. En contraste, sólo la mitad informó que estaban sexualmente satisfechos en la actualidad (43 por ciento de los hombres y 55 por ciento de las mujeres).
Aproximadamente un tercio de los encuestados (38 por ciento de los hombres y 32 por ciento de las mujeres) informó que su vida sexual mantuvo su nivel inicial de pasión. La mayoría de los participantes en este grupo reportaron sentirse cerca emocional durante el sexo al mismo o mayor nivel comparado con el comienzo de la relación, y que su último encuentro sexual fue "apasionado", "amoroso y tierno" o "juguetón". Aproximadamente la mitad de los individuos del grupo satisfecho informaron que su último encuentro sexual duró más de 30 minutos, en comparación con aproximadamente una cuarta parte de las personas del grupo de baja satisfacción.
Entonces, ¿cuál es el secreto de estas parejas? ¿Qué los diferencia de los demás?
Por un lado, la comunicación sexual. Hombres y mujeres en ambos grupos informaron un deseo de sexo apasionado, pero aquellos en el grupo insatisfecho se comunicaron menos e informaron que su pareja no sabía cómo excitarlos sexualmente. Las personas sexualmente satisfechas reportaron una comunicación más variada, incluyendo actividades como pedir lo que querían, alabarse mutuamente por algo que hicieron y hablar en la cama. Aproximadamente el 75 por ciento de los participantes (hombres y mujeres) en el grupo de alta satisfacción dicen "Te quiero" a su pareja durante el sexo, en comparación con menos de la mitad de los participantes en el grupo de baja satisfacción.
Otro factor parece ser la curiosidad sexual y la buena disposición para probar cosas nuevas. Los hombres y las mujeres que reportaron una alta satisfacción se involucraron a menudo en actos de mejora de la intimidad como abrazos, besos profundos y compartir risas durante el sexo. Las parejas satisfechas también tenían más probabilidades de diversificar su vida sexual, probar nuevas posiciones y compartir (y llevarlas a la práctica ) las fantasías sexuales. Las parejas satisfechas tenían relaciones sexuales más frecuentes, recibían sexo oral con más frecuencia, orgasmos más frecuentes (en particular las mujeres) y eran más propensas a buscar e implementar nuevas ideas para el sexo.

Tipos de mujeres según el sexo.

Hace poco me pasaron esta lista, y me gustaría debatir con todos vosotros, hombres.

Me gustaría saber los que ya sois cornudos consumados (maridos+)  que tipo de mujer diríais que ella es en el sexo.
Y me gustaría saber los que no lo habéis conseguido porque vuestra mujer no acepta, en que tipo clasificaríais a vuestra mujer según su comportamiento sexual.

Creo que nos va a aclarar bastantes ideas los resultados obtenidos. Seguramente observareis rasgos de varios tipos identificados. Es normal.

Adelante. Podeis opinar en anónimo si lo deseais, indicando género, si lo habeis conseguido y que grupo pensais que identifica a vuestra pareja. 

Ejemplo: Hombre, No, Sumisa.



Princesas.
A las princesas les gusta el sexo con amor. Les gusta las caricias. Preparan cenas románticas, velas, y les gusta que sus maridos las traten con mimo. Su lenguaje es dulce, y en la cama, les gusta oir que son deseadas y amadas. No hablan mucho en la cama. Visten femeninas y les gusta lo convencional. Pocas veces se salen del guión. El sexo anal, por ejemplo, lo verían un pecado.

Putas.
A las putas les encanta el sexo frecuente y les resulta difícil resistirse.  No son necesariamente muy sumisas, ellas saben lo que quieren y a menudo desarrollan un gusto pronunciado por cosas específicas, como una posición sexual, dominación. En términos de vestimenta, personalidad y gustos en el dormitorio, las putas vienen de todo tipo, aunque es usual vestir provocativas para atraer la atención.  Las mujeres pueden pasar por una fase de puta en su vida temporalmente.  Ser una puta no es una carrera o una inclinación permanente. Muchas mujeres pasan por una fase de puta en su vida. Les gusta el lenguaje sucio y sobretodo darlo ellas. Les gusta en cualquier lugar.

Sumisas.
La mujer sumisa sexual, no necesariamente lo sabe. No acostumbran a serlo en su vida normal, pero todo cambia en el sexo donde viven para servir al marido. Ellas quieren cumplir lo que se les dice, o simplemente ser utilizadas para el placer de su hombre. El acto de sumisión, de obediencia, de tener un maestro, es emocionante para una sumisa. Les gusta ser lo que el hombre desee, y pueden hacer muchos papeles. Los preliminares de la sumisa pueden comenzar mucho antes de que ella esté en el dormitorio. Las sumisas disfrutan haciendo cosas eróticas a lo largo del día que su hombre les ha pedido, como no usar bragas, vistiendo algo provocador o preparándose para la llegada de él de alguna manera preparada. Las sumisas pueden interpretar papeles de No sumisión por petición de sus maridos, pero casi nunca le saldrían a ella de manera natural y espontánea. Vienen en todos los tipos sociales y el hecho ser sumisa es un rasgo femenino muy común y algo natural. Hoy en día, casi siempre se afeitan sus coños, si es lo que el hombre desea. Las sumisas les gusta llevar algún distintivo de pertenencia a su hombre y le acostumbran a llamar a su hombre "señor", o "amo" en el dormitorio. Son obedientes pero tienen límites. Pueden ser azotadas pero no demasiado y a veces ni en absoluto. Lo aceptarán si el marido es lo que desea pero sin dejarle barra libre. La sumisa suele tener relaciones a muy largo plazo.

Juguetes.
Las denominadas juguetes esencialmente quieren desconectar sus mentes y convertirse en muñecas sexuales, o "juguetes" en la cama para sus parejas. No necesariamente disfrutan el pensamiento de ser sumisas de una manera fetichista, tienden a no tener fantasías exhibicionistas u otras como un poder secundario y no son tan asertivas como las putas. Las "juguetes" no piensan mucho en absoluto durante el sexo, pero sobre todo no piensan demasiado sobre el sexo. Hasta cierto punto, el atractivo de ser un "juguete sexual" es que la mujer "juguete" no tiene que afirmar un deseo de sexo. A menudo es una fantasía femenina estar sin poder y no tener la elección sexual, por ejemplo "sexo involuntario mientras duerme" u otras fantasias. Los juguetes se acercan al sexo de esa manera. El hombre hace lo que quiere. Ella vacía su mente y se utiliza como un objeto, que se refiere a menudo como entrar en el espacio del juguete. Los juguetes funcionan mejor con hombres dominantes que saben lo que quieren y no confían en que la mujer presente ideas. Las "juguetes" a menudo son buenas en felaciones, han rasurado completamente sus sexos (como muñecas) y tienen atributos para agradar a sus maridos. Los juguetes tienden a ser muy dedicadas a agradar, y cuando se habla de sexo en la calle, no suelen opinar. No tienen un lado fetichista o ritual que pueda llevarlas a ser esclavas, y preparaciones elaboradas. Ser un "juguete" puede acarrear trabajos de responsabilidad y decisión, y es por ese motivo, que desean "ser juguetes" en la cama y no tener que pensar. Los juguetes suelen tener sólo un hombre. Convertirse en un "juguete" generalmente requiere que el hombre lo conozca y apoye. Si no el hombre se sentirá frustrado ante la no acción activa de ella en el sexo.

Esclavas.
Las esclavas son totalmente sumisas y disfrutan de estar atadas, azotadas y humilladas. Ellas llaman a su hombre "amo" y lo tienen en un pedestal de autoridad. A menudo llevan tatuajes o joyas que les recuerdan  su condición de esclava, siempre por imposición de ellos, y al estar mentalizadas como esclavas algunas veces son compartidas con otros hombres, si su "amo" así lo desea. Las esclavas siempre tienen los sexos completamente depilados. La relación amo-esclava es por implicación a largo plazo. No hay esclavas para el fin de semana. Las esclavas actuales son poco comunes. No es para todo el mundo. Disfrutan del sexo a través de la sumisión total.

Geishas.
Una Geisha ha elegido una carrera como objeto sexual activo. Se necesita un tremendo esfuerzo para ser una buena Geisha. Ser una Geisha requiere mucho en términos de actitud, habilidades y apariencia. A diferencia de otros tipos las Geishas se modifican y se presentan como objetos sexuales apetecibles de manera que no pueden ocultarse. Casi todas las Geishas se han cuidado mucho su aspecto. Pechos aumentados, labios, etc. Son muy cuidadosas con su apariencia e invierten mucho tiempo en la preparación. Las Geishas siempre tienen sus sexos depilados o con estilo. Sus uñas de las manos y los pies siempre están perfectamente pulidas y un poco largas y decoradas. Su maquillaje está bien resuelto. Respeto a la moda, algo sexy, traje incluyendo faldas y tacones (pero rara vez pantalones). En la cama, una Geisha ha aprendido y ha sido entrenada. Ella ha hecho un esfuerzo para ser grande en todo lo que a su hombre le gusta. Las Geishas son unas especialistas en trabajo oral  y trabajan bien la garganta profunda. Tienen culos muy sueltos, y los usan a menudo como segundos coños. Las Geishas posan para fotos de sexo para su hombre si le agrada, porque su dignidad es menos importante que su satisfacción. Incluso las voces de las Geishas y las actitudes en las conversaciones se modulan para parecer sumisas y divertidas. Una buena Geisha es conversacional, sin embargo, y divertida, pero ligera de conocimientos. Una buena Geisha, con sus pechos muy grandes, uñas perfectas, un conjunto de moda incluyendo tacones altos y habilidades sexuales implícitas, es un punto de gran orgullo y símbolo de estatus para su hombre. Acostumbra a obtener un gran estilo de vida a cambio de su sacrificio.

Dominas.
Las Dominas son mujeres fuertes con parejas débiles. Ellas imponen lo que quieren y cuando lo quieren. Sus maridos acostumbran a ser sumisos, sobre todo en la cama.  Las Dominas visten con clase.

Mascotas 
Las mascotas son una raza especial de mujeres en la cama. Los animales domésticos tienden para ser apoyados (financieramente) por su hombre y se han dedicado a servirlo y a sus necesidades sexuales particulares. Ser una mascota es esencialmente como ser una Geisha, pero con una gran cantidad de sumisión, y el uso consistente de una correa y la obediencia de una esclava (pero a menudo sin el masoquismo de una esclava). Les gusta el sexo sucio y forzado.

Preguntas que me hacen


Tengo las siguientes preguntas que me hacen muy a menudo, sobre todo por Facebook. Pensé compartirlos con mi grupo favorito y así resolver algunas dudas más:
Pregunta:
Me encantan tus fotos! Pero , no lo entiendo.  

¿Por qué una mujer hermosa e inteligente como tu desea estar con un hombre que ni siquiera puede satisfacerte en el dormitorio? ¿Cómo puede cuidarte fuera del dormitorio? ¿Por qué no estar con un tipo fuerte que pueda cuidarte dentro y fuera de la habitación?
Mi respuesta:
Es sencillo. Mi marido (o un esposo+) es un hombre super atento, inteligente y valiente. Él cree que las mujeres son superiores en el terreno sexual (estoy de acuerdo, jeje), y que deben ser libres, no deben tener limites, y le gusta cuidar y adorar a su compañera. Un esposo+ verdaderamente sacrifica mucho por su amor. La razón por la que pueden hacerlo es que tienen la capacidad única de interiorizar los celos y disfrutarlos positivamente al ver mi amor con otro hombre y finalmente convertirlo en placer muy intenso para sí mismos que es algo que la mayoría de la gente no entiende.


Así que este estilo de vida es absolutamente ideal. Tengo un esposo+ a quien respeto tremendamente y que se ocupa de mí de todas las maneras posibles incluso sexualmente . Al mismo tiempo, tengo la libertad y el estímulo para ser quien soy y tener sexo con quien desee.




 Pregunta: 

¿Pero no es celoso y no le provoca eso dolor?

La respuesta es sí, sigue siendo celoso. Es increíblemente doloroso y eso es parte del sacrificio que yo le valoro. Cuando tengo sexo frente a él, él lo disfruta y es menos doloroso, pero cuando tengo una cita fuera, él puede sentir celos si se siente sólo en ese momento. Por eso, comparto todos mis sentimientos, y mis aventuras con él, y nunca lo dejo abandonado.  

¿Por qué se sacrifican los esposos+?  

Pienso que por muchas razones:-Puede sentirse inferior a otros hombres y creer que sus esposas merecen más y mejor.-Puede tener el pene más pequeño y siente fustración de no poder satisfacer a su esposa por ello.-Puede no querer tener la presión de satisfacer a una mujer sobre una base regular, incluso si no se sienten inferiores o tienen el tamaño adecuado.- Casi todos ellos creen firmemente que las mujeres somos seres sexuales fuertes y necesitamos ser libres para explorar nuestro derecho dado por la naturaleza.-La mayoría de ellos se excitan  por la idea de un "porno" en vivo en su propio dormitorio donde están realmente enamorados de la actriz y saber que la actriz estará en sus brazos después de que el actor se haya ido.- Casi todos ellos tienen la increíble capacidad de convertir el dolor de los celos en placer (pero se tarda un tiempo. Imagino que de la misma manera que hay gente que disfrutar del dolor del sado.-La mayoría de ellos por muchas razones diferentes encuentran humillación al principio y eso les excita.

La pregunta que yo hago a menudo es:
¿nunca te has sacrificado en algo para el beneficio o la felicidad de otro? ¿NO has hecho nada ni has ido un día a algún lugar en contra de tu voluntad, por el hecho de que sabías que eso hacía feliz a tu pareja? Pues trata un poco de ello. La vida es  dar y recibir. 
Yo no me planteé nunca este estilo de vida. Cuando vi que a mi marido le excitaba, me lo planteé. Luego vi que lo sufría, y lo hablamos. Era un dolor-placer. A él le produce dolor pero por otro lado placer y eso me reconforta. 

Como he dicho muchas veces, la comunicación de la pareja es el "ingrediente" imprescindible en este tipo de relación, y conocerse muy a fondo como pareja. Lo último que deseo en este mundo es crearle dolor. Le amo, y no me planteo nunca poder quedarme enganchada de otro hombre, porque mi marido, me lo da TODO. 
Y eso no se puede mejorar.

El beso del amor infinito

Pocas veces lo he practicado, porque la mayoría de mis encuentros los realizo a solas con mis amantes, pero de vez en cuando, con algún amante de confianza, lo hemos hecho.

Mi marido y yo ya lo hemos bautizado como el "beso del amor infinito".

Un beso después de recibir a otro hombre en tus labios, directo con tu marido. Él acepta, en lo que yo denomino el beso del amor infinito, porque un hombre que acepta ese beso ya es fiel de por vida a ti.

¿Qué otra prueba necesitas?

Y por otro lado, ¿que otro marido podré encontrar mejor que él? El tiene mi amor infinito asegurado.

Gracias Manuel por la imagen. No acostumbro a poner imágenes, pero a veces, una imagen vale más que mil palabras.

¿No es cierto?




Juego de pareja.

A modo de experimento, Comparto este ejercicio/relato recibido que puede servir a modo de entretenimiento, idea, ensayo, fantasia, etc...
Ya me direis vuestras ideas, opiniones, variaciones o experiencias si lo poneis en práctica.

Alicia.





Juego de pareja.

Ingredientes:

1 marido (aspirante a cornudo)
1 esposa (aspirante a hotwife)
1 preservativo
Algo de Imaginación.

Primera parte. Se ha de hacer el amor como la pareja desee. No hay limites. El objetivo final es acabar haciéndolo con preservativo, o sea, que la previa puede ser libre. O fantasear que es un extraño, o lo que se quiera.
Cuando se acaba el hombre deja el preservativo lleno en el lavabo.

Segunda parte.
Después de un rato de la primera parte, y después de volver a calentar el ambiente:

  •  ella puede desaparecer y vestirse diciendo que tiene que ir a comprar, trabajar, etc. Cuando regrese deberá explicar al marido lo que le ha pasado (vestida como ella desee), y este deberá ver de cerca y limpiar el sexo de su mujer (con el rellenado del interior del preservativo recién incorporado).
  • el puede ir a comprar o salir de casa, y previo pactado, regresar a una hora o por mensaje recibido entrar en su casa, y encontrarse a su mujer en la cama "recién trabajada" por un hipotético amante o hombre que se ha encontrado (jardinero, fontanero, etc). Ésta le enseñará el resultado y él procederá a limpiarla de la manera que encuentre más placentera.


Hablemos de lo qué pensamos las mujeres sobre el sexo.

¿Qué deseamos las mujeres?

Aún hoy, la cuestión de qué motiva el deseo sexual de las mujeres sigue resonando. Se ha probado que las respuestas definitivas son esquivas. No hay sólo una.
Entendemos bastante bien lo que quieren los hombres. En general, su deseo sexual es ordenado, consistente, y estrechamente dirigido. Un hombre heterosexual es heterosexual. Si le muestras sexo heterosexual, su fisiología sexual y su deseo van a la vez. El sexo homosexual le dejará frío tanto física como emocionalmente. En los hombres hay un excelente ajuste entre la excitación fisiológica (medida por la tumescencia del pene) y el nivel de deseo. El éxito de la viagra demuestra la simplicidad del mecanismo masculino. La viagra no se dirige al deseo, pero funciona incrementando el flujo sanguíneo genital y permitiendo la erección. Aparentemente, esto es todo lo que se necesita. Si se alza el pene, el deseo está allí.
La historia de las mujeres es muy diferente. Al cuerpo femenino, según muestran estudios, le gusta todo, o al menos responde a todo (o bien no sabe lo que le gusta, como diría un cínico). La excitación fisiológica femenina (medida por la lubricación vaginal) tiene lugar en respuesta a ver casi todo tipo de actividad sexual: hombres con mujeres, mujeres con mujeres, hombres con hombres. 
Los investigadores canadienses Kelly Suschinsky y Martin Lalumiere han propuesto que este patrón de excitación inclusivo es una adaptación evolutiva. De acuerdo con su teoría"hipótesis de la preparación" la vagina se humedece ante casi cualquier pista de actividad sexual próxima con el fin de proteger a la mujer de daños en caso de violación o violencia sexual. Esta excitación no necesariamente está relacionada con los deseos sexuales, las intenciones o las preferencias de la mujer, ya que la misma puede sentir ira, asco y rechazo ante la idea de ser violada. 
De hecho, parece que a diferencia de los hombres, las respuestas objetivas del cuerpo de las mujeres no reflejan sus deseos mentales subjetivos. Esta es una razón por la que la Viagra no funciona para las mujeres. La preparación física no implica el deseo. Que una mujer pueda tener sexo no significa que quiera tenerlo.
¿Qué es lo que quiere entonces la mujer?
Esta cuestión  no es fácil de responder.
Por un lado, hay considerables evidencias de que las mujeres buscan y priman el sentido de intimidad y cercanía emocional con sus compañeros sexuales. La razón para esto parece clara y lógica biológicamente hablando. Al disponer de un útero para un feto cada vez, una mujer no consigue ninguna ventaja evolutiva obvia de la promiscuidad. Al no disponer de semilla que propagar, el sexo con más personas no resulta en más descendencia genética potencial. Más aún, las mujeres tienen más riesgos que los hombres de padecer violencia sexual y enfermedades de transmisión sexual, sin mencionar el riesgo único de embarazo. A las mujeres les conviene ser cuidadosas escogiendo sus parejas sexuales. Además, el orgasmo femenino se consigue de forma menos eficaz que el masculino. Las ventajas de disfrutar de sexo casual y anónimo son menores para las mujeres. Por tanto, es preferible que una mujer conozca bien a su pareja antes de tener sexo si desea incrementar sus posibilidades de placer y minimizar sus posibilidades de sufrir daños. A partir de esta lógica se sigue la afirmación de que las mujeres están bio-programadas para querer relaciones, no sexo. que necesitan una relación estable e íntima para sentirse excitadas y en consecuencia que están hechas para la monogamia sexual y el matrimonio. ¿Problema resuelto? Parece que me estoy tirando piedras sobre mi tejado, ¿no?
No tan rápido. En primer lugar, más estudios recientes muestran que las diferencias de género en el número de parejas sexuales se reduce o desaparece del todo si a las mujeres se les dice que están conectadas a un detector de mentiras y que la información que proporcionan será confidencial. En otras palabras, cuando una mujer se siente lo bastante segura o de otro modo obligada a contar la verdad sobre su conducta sexual, la historia que cuentan se asemeja a la historia masculina. Más aún, si las mujeres creen que no resultarán dañadas y que el sexo estará bien, su disposición a tener sexo casual se iguala con la de los hombres. La suspicacia femenina hacia las posibles infidelidades también puede ser deducida, de acuerdo con el trabajo del psicólogo evolucionista David Buss, a partir del mismo fenómeno de los celos masculinos, común a todas las sociedades y relacionado consistentemente con los miedos de los hombres a la infidelidad. Si las mujeres en realidad no quieren sexo fuera del matrimonio, ¿por qué son tan suspicaces y celosos? ¿Por qué poner señales de stop en una calle sin tráfico?
En segundo lugar, estudios recientes indican que la sexualidad humana está adaptada para la competición de esperma. En otras palabras, nuestro pasado evolutivo programó a las mujeres para buscar sexo con hombres diferentes en cortas sucesiones, y así hacer que su esperma compita inter-vaginalmente por el derecho a la paternidad. Por tanto, aunque las mujeres podrían no buscar la diseminación de ninguna semilla, sí que selecciona entre múltiples variedades de hombres. Estudios recientes indican que los objetos de la atracción sexual femenina varían con el ciclo menstrual. Durante sus días fértiles, las mujeres tienden a fantasear con hombres con altos niveles de testosterona que no son buenos candidatos para la monogamia, pero poseen genes masculinos saludables. Es difícil estimar cuánto actúa secretamente este impulso en las mujeres casadas, pero este tipo de “caza furtiva de semen” parece bastante normativo entre nuestros parientes primates.
Los hombres, por su parte, también están diseñados para esta competición del esperma. El biólogo Robin Baker (en un estudio muy profundo) de la universidad de Manchester averiguó, por ejemplo, que la cantidad de esperma que descarga un hombre durante el acto sexual con su mujer no depende del tiempo que transcurre desde la última eyaculación del hombre sino del tiempo que transcurre desde la última vez que tuvo sexo con su mujer. Si pasa mucho tiempo (incrementando las posibilidades de que la semilla de otros haya encontrado su camino en la vagina de su esposa), la eyaculación del esposo contiene más espermatozoides, lo cual incrementa sus posibilidades competitivas. El sexo después de una larga separación tiende a ser más intenso y prolongado. Esto es así porque los actos sexuales largos incrementan las posibilidades de que la mujer alcance el orgasmo. De acuerdo con la investigación de Baker y el biólogo Mark Bellis, las contracciones del músculo uterino que acompañan el orgasmo femenino ayudan a retener el esperma en el interior de la vagina y lo dirigen hacia los ovarios y la fertilización.
Más aún, las evidencias sugieren que las mujeres inician divorcios más a menudo que los hombres, y que se benefician menos del matrimonio que los hombres según medidas de salud, felicidad y riqueza. Adicionalmente, tal y como es bien conocido por psicólogos clínicos y consejeros matrimoniales de todas partes, muchas mujeres que se sienten cercanas a una pareja sentimental de cualquier modo no sienten pasión hacia ella. El investigador australiano Lorraine Dennerstein descubrió que el declive en la libido de la mujer a lo largo de los años adultos está fuertemente relacionado con la pérdida de interés sexual  en sus parejas de larga duración. Si la monogamia, la intimidad y la comunicación son los motores del deseo femenino, ¿por qué se esfuma su pasión en el matrimonio? ¿Por qué desean en secreto pastar en campos extraños? ¿Por qué no se benefician más del compromiso monógamo? ¿Por qué están tan dispuestas a romperlo?
A la luz de nuevos hallazgos de investigación, la antigua narrativa según la cual las mujeres desean relaciones más que sexo y por tanto están hechas para la monogamia, comienza a resquebrajarse. En su lugar, emerge una nueva narrativa en la cual el deseo sexual femenino es poderoso, flexible y complejo, incluso subversivo. Como evidencia adicional, la psicóloga del desarrollo Lisa Diamond de la universidad de Utah descubrió que muchas mujeres experimentan sus intereses sexuales como algo fluido y abierto, implicando en tiempos diferentes a hombres, mujeres o ambos. El investigador Richard Lippa de la universidad del estado de California ha descubierto que, a diferencia de los hombres, cuyo apetito sexual se estrecha a medida que aumenta, las mujeres sexualmente activas muestran una orientación crecientemente abierta. Las mujeres con libidos más altas tienen más posibilidades de sentir deseos hacia miembros de ambos sexos. 
Marta Meana, investigadora de la universidad de Nevada, ha argumentado de forma provocadora que el principio organizador de la sexualidad femenina es el deseo de ser deseada. Según su punto de vista, los intentos de los tipos delicados que piden permiso de forma muy educada puede que cumplan las expectativas de las políticas de género (trátame como una igual, respétame, comunícate conmigo) y con las preferencias de los padres, pero podrían entrar en un “coma sexual”, no a pesar de estas cualidades, sino a causa de ellas.
El deseo femenino, de acuerdo con Meana, se activa cuando una mujer se siente irresistiblemente deseada, no considerada de forma racional. La literatura erótica femenina, incluyendo las sombras de Gray, se construye sobre esta fantasía. El deseo sexual según este punto de vista no es “políticamente correcto” y no funciona de acuerdo con nuestras expectativa y valores sociales. El deseo busca el camino del deseo, no el deseo de la corrección. No descansa en el orden social sino en su negación. Esta es una razón por la que todas las religiones y todas las sociedades tratan de controlarlo, contenerlo, limitarlo y redirigirlo.
Marta Meana hizo que hombres y mujeres observaran imágenes eróticas mostrando contactos entre un hombre y una mujer, y siguió la pista de los ojos de los participantes. Descubrió que los hombres y las mujeres se fijan en aspectos diferentes del sexo. Los hombres miraron a las mujeres. Las mujeres miraron a ambos géneros igualmente. Se concentraron en la cara del hombre y en el cuerpo de la mujer. Lo que les excitó, aparentemente, era el deseo del cuerpo femenino, con el cual se identificaban, y la lujuriosa mirada del hombre que ansiaban.
En este sentido, argumenta Meana, pese a lo que se cree comúnmente, la sexualidad femenina es más auto-centrada que la del hombre. Dejando aparte el lamento de Mick Jagger (breve pausa que recomiendo), las fantasías masculinas se centran en dar satisfacción, no en recibirlo. Los hombres se ven a sí mismos en sus fantasías llevando a las mujeres al orgasmo, no a sí mismos. Las mujeres ven al hombre, consumido por una lujuria incontrolable hacia ellas, llevándolas hacia el éxtasis. Los hombres desean excitar a las mujeres. Las mujeres desean que los hombres les exciten. Ser deseada es el orgasmo femenino real, afirma Marta Meana, y en sus palabras resuena un tipo de verdad. Después de todo, ¿no deberían las mujeres sentir más celos de la mujer deseada que no puede llegar al orgasmo que de la mujer orgásmica que no es deseada?
Meana afirma que este aspecto de la sexualidad femenina también explica la prevalencia de las fantasías de violación en el repertorio de fantasías femeninas. Las fantasías de violación, tal como lo entiende, en realidad son fantasías de rendición, no anhelos de daño y castigo, que surgen del deseo femenino de ser deseada por un hombre hasta el punto de hacer que pierda el control. Según esta lógica, la fantasía trata realmente sobre la rendición voluntaria al hombre codiciado, en su incapacidad para detenerse a sí mismo, evidencia la suprema deseabilidad de la propia mujer.
De acuerdo con este punto de vista, el matrimonio monógamo sí funciona para las mujeres a un cierto nivel: proporciona seguridad, intimidad, y ayuda con los niños. Pero la monogamia, por otro lado, sofoca el deseo sexual femenino. Tal como escribió recientemente el avispado Toni Bentley, reflexionando acerca de un nuevo libro sobre este tema del periodista Daniel Berger: “Virtualmente no existe ningún problema sexual femenino, hormonal, menopausico, orgásmico o simplemente falta de interés, que no pueda resolver un nuevo amante”.
Al final, las evidencias acumuladas parecen revelar un elemento paradójico en el núcleo del deseo femenino, una tensión entre dos motivaciones en conflicto: por un lado está el deseo de estabilidad, intimidad y seguridad. Podemos imaginar la llama de una cocina de gas: algo controlado, utilitario, domesticado y bueno para hacer la cena. Por otro lado está la necesidad de sentirse total e incontrolablemente deseada, como objeto de la lujuria primordial masculina. Imaginemos una casa en llamas.

Eso quizás explica el deseo sexual femenino de unas veces querer sentirse amada y otras sentirse deseada sexualmente (conceptos muy distintos).

Espero haber aportado un granito más en ayudar a entender nuestra manera de sentir el sexo.
Personalmente el "sentirme deseada" me hace explotar. Ver las expresiones que puedo causar en los hombres es lo que realmente me enciende.



Un trío, ¿Estais seguros?

Compartir a tu pareja, entregar tu cuerpo y energía sexual con una  tercera persona puede ser un reto para todos los que están involucrados. Si te atreves a dar el paso, debes entender que es muy probable que en cualquier momento la relación entre los involucrados cambie. Se pueden presentar conflictos y dificultades en tu pareja una vez concluida la experiencia. Puedes llegar a sentir celos, inseguridad, angustia, desplazamiento y miedo de perder a tu pareja. ¿Te sentirías cómodo compartiendo a tu pareja con alguien más? ¿Qué pasaría si decides terminar con esta práctica y tu pareja decide continuar?


No es fácil compartir cara a cara las fantasías eróticas profundas con la pareja. Si tu intención es realizar la fantasía del trío busca el momento apropiado para revelar lo que sientes y piensas. Que tu pareja se sienta valorada y tomada en cuenta.

 

Es importante que sepas que al decidir compartir con tu pareja la entrada de un tercero en su intimidad esteis cómodos con tus valores y actitudes personales. Si no es así, no disfrutareis el momento y vivireis una situación de mucha angustia, culpa y auto reproche.

En tu fantasía sexual todo ocurre como tu quieres. Muchas veces la realidad no supera a la fantasía. La pareja llega al encuentro sexual con muchas expectativas.  Acuérdate que las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente. Eres libre en echar a volar tu imaginación. De visualizarte en un momento excitante con tu pareja y alguien más. Siempre es placentero.

¡En tu mente, todo se vale, no hay límites! Sin embargo en la vida real, no todo está bajo control y suele suceder que el haberte imaginado el momento y la situación perfecta no se concreta como lo esperabas. Tienes que estar abierto a que puede existir una gran decepción y fracaso. Me lo comparten muchas veces. 

 

El sexo tiene que ser consentido y deseado de común acuerdo. Debe existir una gran comunicación con tu pareja antes de decidir realizar un trío. Exprésale tus dudas, inquietudes y temores que pudieran suceder en el momento o al finalizar esta experiencia. La pareja debe siempre apoyarse, escucharse y más aún tratándose de una situación que involucre intimidad emocional y sexual. Siempre repito que se necesita mucha comunicación en la pareja para poder disfrutarlo. Si no existe este ingrediente, no sigais. El fracaso es seguro.


Es fundamental que como pareja hableis y decidais juntos quien conformará su TRÍO. Lleguen a un acuerdo si deciden incorporar a alguien conocido, desconocido, características físicas para que exista mayor compatibilidad sexual, etc.

Estos juegos siempre deben realizarse dentro de un común acuerdo, hablando primero de las situaciones que se quieren realizar y los límites, para que no haya malentendidos, molestias y nadie pueda sentirse ofendido o avergonzado en el acto. Como pareja juntos decidirán si está permitido el sexo oral, penetración o determinada posición.

Si decides llevar acabo el trío con tu pareja te recomiendo ampliamente vivir esta experiencia como algo físico, placentero y excitante. No intentes ir más allá de lo físico e involucrarte emocionalmente con el otro, al cortejar o hacer insinuaciones más allá de lo sexual. Esto podría ser un motivo para lastimar tu relación actual.

No puedes olvidar algo clave: ¡Utiliza protección! Ante todo se debe utilizar condón para protegerte contra enfermedades de transmisión sexual e infecciones.

El principio fundamental para pasar de la fantasía a la acción es NO HACER DAÑO, NI HACERNOS DAÑO. Si lo tienes claro, tú imaginación erótica no será una amenaza para ti ni para tu pareja, sino todo lo contrario, una fuente de placer un estímulo para su sexualidad.

Normalmente en la pareja se adquieren juegos de roles como fantasías. En los tríos también es posible y recomendable, aunque es difícil cuando no se conoce bastante al tercero.  

Espero lo disfruteis, tanto como yo.

Entendiendo mejor a las mujeres

Hoy os quiero hablar del comportamiento femenino, de por qué las mujeres parecemos tan complicadas a los ojos de los hombres y de por qué somos más viscerales y emocionales que ellos. Aclarar de antemano que no todas las mujeres son iguales, que cada una es un mundo maravilloso por descubrir pero que hay ciertas pautas que cumplimos la mayoría.
Comentar que esto no va a ir de por qué las mujeres no aguantan el fútbol o que nos encante ir de compras. Hoy comentaré los rasgos más generales del comportamiento de una mujer y cómo los hombres, por muy impotentes que se sientan, nos pueden ayudar. 
Por mucho que digan, biológicamente, cerebralmente y emocionalmente, los hombres y las mujeres somos diferentes. Usamos mecanismos y procesos cerebrales distintos, por lo que es normal que la manera de pensar y razonar sea diferente.
La mujer es una persona altamente emocional, para ella, dar y recibir amor es primordial en su bienestar. Un abrazo, un beso o una caricia puede transformar un día horrible en un día satisfactorio. Las mujeres expresan sus emociones y sentimientos hablando, necesitan charlar de ello y sentirse seguras, sentir que la persona que la está escuchando se preocupa de lo que le cuenta y le presta atención. Imaginemos la siguiente situación:
-Hoy estoy muy cansada, todo lo he tenido que hacer yo y nadie me ha ayudado. Me siento sola.
Si el interlocutor es una mujer, rápidamente sabrá que lo que necesita su hermana, amiga, madre, etc. es apoyo y comprensión. Pero si el interlocutor es un hombre, sentirá que le está echando las culpas a él, que no la ayuda lo suficiente y que es culpa suya por no apoyarla más. Esto hará que el hombre se sienta inútil y culpable, lo que supondrá un enfado. Pero no es así. Lo que la mujer necesita oír es esto:
-Es normal que estés cansada, has estado todo el día para arriba y para abajo. Hoy necesitas descansar un poco, ¿qué te parece si te hago un masaje o friego yo los platos? No estás sola, a mí me gusta ayudarte y apoyarte.
Son palabras bastantes fáciles, ¿verdad? Cuando una mujer recibe esta respuesta de su pareja, se siente amada, segura y satisfecha. Y unas palabras amables gustan a todo el mundo.
Las mujeres son personas muy intuitivas y saben cuándo una persona está mal. En un grupo de mujeres es común ver que si una está algo taciturna, las demás se darán cuenta en poco tiempo. Le preguntarán que le pasa y que si está bien. Y no es por cotilleo. La mujer que esté mal se lo contará porque para una mujer contar con apoyo es primordial. Las demás la escucharán y se interesarán por lo que está contando. Finalmente, le darán consejos o el típico “si yo estuviera en tu lugar…” que no es más que demostrar el cariño que sienten hacia esa persona, que se preocupan por su problema, que quieran ayudarla y no es por controlarla. Y la persona que está mal agradece esta atención y estos consejos, porque nota que sus amigas se comprometen con ella.
Si un hombre le dice a una mujer : “Te preocupas en exceso” ella se sentirá desmotivada, rechazada y anulada. Porque para una mujer preocuparse es sinónimo de querer, de amar y ayudar a la otra persona. Si en vez de esa frase se usase: “Creo que tienes mucho peso encima y eso puede estresarte. No te preocupes tanto, no cargas con esto tú sola, yo estoy contigo”, la mujer sentirá que todo ese amor y afecto que da sirve para algo y se sentirá realizada. Para la mujer es muy importante que se la valore, sobre todo su pareja.
¿Y qué pasa con los cambios de humor? ¿Por qué las mujeres generalmente tenemos cambios de humor bruscos? Estos cambios no se producen por arte de magia, siempre hay un comentario, un gesto, un detalle que nos hace decaer. La mujer es como una ola: si se siente querida estará en la cima, pero si se siente rechazada y humillada, bajará hasta el fondo del mar. Pero ella volverá a subir, porque no puede permitirse estar en el fondo. La mujer es una persona fuerte y decidida, aunque necesite mucho amor y atención, si no lo recibe, ella sola saldrá de ese pozo, pero no con la sonrisa y la amabilidad que suele demostrar. En el momento en que la mujer está con la autoestima alta (en la cima de la ola) dará mucho amor y cariño. Pero cuando la ola decae, ahí es cuando la mujer necesita que la abracen y que la besen. ¿Por qué? Porque ella siente que no hace más que dar y dar, y nunca recibe. Cuando la ola decae, estos sentimientos afloran y se siente estúpida por ser la persona que da siempre y que nunca recibe. Y por eso la ola cae. Cuando está en el fondo, con sus sentimientos negativos y pesimistas, si se siente querida y apoyada, volverá a subir bruscamente.
Esto es un mecanismo natural de la mujer que el hombre siempre intenta “arreglar”. Al no entender la ola, el hombre cree que la mujer tiene un problema y él intenta solucionarlo, cuando ella lo único que necesita es amor. Nada más. Si el hombre cuando escucha a la mujer en este estado, le dice lo que tiene que hacer, ella no se sentirá para nada escuchada, porque ella lo que busca no es una solución, es un abrazo de corazón.
Los hombres creen que las mujeres les necesitan para todo, pero no es así. La mujer con sentirse querida, apoyada y comprendida puede con todo. El problema es que los hombres por no saber las razones del comportamiento femenino, no saben qué es lo que tienen que hacer o a ellos dar tanto amor y muestras de cariño “no les sale”.
Decir que no todas las mujeres tienen que ser así y que hay hombres que se puedan sentir identificados con lo que he escrito. No tiene nada de malo. Al igual que hay mujeres que se pueden sentir identificadas con el comportamiento masculino, no hay por qué preocuparse.
Decir que la metáfora de la ola se ha sacado del libro de Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, de John Gray, que por cierto, recomiendo leer, tanto a los hombres como a nosotras.
Hasta la próxima.

Ideas

Se que cada vez tardo más en publicar aqui. Por favor, necesito ideas. Temas. Contestad aunque sea anonimamente que os interesa saber. En que os puedo ayudar.
Gracias.

Ultimos comentarios